Cómo vestirse en montaña

Siempre se dijo que vestirse en montaña con el sistema de las “tres capas” -también llamada “vestirse como cebolla” en el ambiente del andinismo- era lo más cómodo y práctico dado que sirve para estar preparado ante cualquier inclemencia climática. Es una buena forma de regular con las distintas capas de prendas la temperatura, sacando o poniendo prendas, dependiendo de la actividad física y el tiempo.

Pero ¿sólo tres capas o más capas??? En realidad se utilizan las dos filosofías en conjunto. El sistema de las tres capas no se refiere a que solamente tenemos que ponernos tres prendas si no a que cada capa tiene una función determinada. Sumado a que las dos primeras capas pueden estar formadas por varias prendas, las cuales cumplen el fin de cada capa. De esta manera se fusionan ambos criterios.

Funciones de las tres capas

Primera capa: Es la que está en contacto con la piel, son prendas confeccionadas con telas que tienen la capacidad de transferir la humedad al exterior, facilitando su evaporación y secado rápido, evitando la sensación de incomodidad. Puede estar formada por una o dos prendas.

Segunda capa: Tiene la función de aislar térmicamente nuestro cuerpo. Estas prendas no calientan directamente si no que retienen el calor generado por el cuerpo impidiendo su enfriamiento, también colabora con la evacuación del sudor. El aislante puede estar conformado por varias prendas y existen numerosas fibras y tejidos para tal fin.

Tercera capa: Es la última capa, está expuesta a los agentes externos, tales como lluvia, viento, nieve, etc. Dependiendo de las actividades y de los diversos climas, esta capa debe estar conformada por prendas con cualidades de impermeabilidad, rompevientos, transpirabilidad, etc.

Este sistema de capas funciona en condiciones extremas cuando cada una de ellas se usa adecuadamente. La característica en común de todas las capas es la evacuación del sudor (respirabilidad), es muy importante para regular nuestra temperatura.

También existen prendas mixtas, son aquellas que cuentan con funciones de diferentes capas. Por ejemplo, una prenda interior o primera capa con cualidades de impermeabilidad, propiedad de la tercera capa. Se tiene que tener cuidado a la hora de usar estas prendas, hay que evitar la incompatibilidad entre prendas, más de una membrana en nuestro sistema de capas no tiene sentido. Un ejemplo es usar una prenda con membrana Gore Windstopper® en la segunda capa y luego colocarnos como tercera capa una campera de Gore-Tex®, en este caso tendremos dos membranas, las cuales hace que el rendimiento de cada una no sea el óptimo. En conclusión debemos vestirnos con el sistema de capas pensando la actividad a realizar, lugar a practicarla, factores climáticos reinantes y en especial en nosotros. Cada uno de nosotros es distinto, algunos generan bastante sudor otros menos, algunos son atérmicos, por sólo nombrar ciertas características que nos diferencian, además de nuestra contextura física. Por ello debemos conocer nuestro cuerpo y elegir bien nuestra combinación de prendas.

Una buena elección en nuestro sistema de capas, nos hará ahorrar energía dado que nuestro cuerpo no estará gastando energía para regular nuestra temperatura sino en la actividad en sí.

Artículo escrito por Roberto A. Treu "Indio" - Guía de Alta Montaña UIAGM